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Bañistas

Las obras que forman parte de la serie “Bañistas”, inspirada en los refugiados del Mediterráneo, funcionan como una unidad conceptual con el objetivo de dar visibilidad a un hecho que no es novedoso pero que sufre el embate de los caprichos mediáticos y el desinterés social en general. De esta forma decidí coger la temática de los bañistas como referencia en la historia del arte y desde allí generar intervenciones de obras clásicas de la pintura europea como las del maestro Joaquín Sorolla a las cuales agregué fragmentos de escenas recientes protagonizadas por refugiados tanto de Oriente Medio como del norte de África. En las obras “Niños en la playa, homenaje a Joaquín Sorolla” y “Bañistas en la playa, homenaje a Paul Gustave Fischer” la apropiación se efectuó tomando espacios vacios del original y colocando en ellos la imagen del refugiado, produciendo así una mutación en la composición y acentuando la separación de ambos contextos (real y pictórico). En el caso de “El Balandrito”, obra también de Sorolla, el procedimiento fue de sustitución del original barquillo a vela por una patera cargada de personas. Las diferencias de proporción entre el barco y el niño agregados a la desprotección de este último enriquecen aún más el mensaje afirmando la vulnerabilidad y la deriva de ambos. Es en este sentido que el título de la exposición “Migraciones” coge aquí una doble significación; por un lado hace alusión directamente al hecho real y fáctico del éxodo de cientos de miles de personas en búsqueda de un mejor porvenir que huyen de lugares asediados por los conflictos bélicos y la carestía. Por otro lado puede entenderse este nombre como una “migración” de la propia imagen, tanto la obra de arte original como la del refugiado, que al desprenderse de sus contextos habituales integran un nuevo espacio semántico, una intertextualidad que nos reencuentra con la imagen a través de su diáspora.